Las legumbres, también llamadas leguminosas, aportan una cantidad y calidad
de nutrientes muy importantes para nuestro organismo. Son de origen vegetal y
nos brindan la mayor cantidad de proteínas dentro de este reino.
Junto con los cereales, podemos decir que las legumbres son el otro pilar que permite alimentar a la población mundial.
Junto con los cereales, podemos decir que las legumbres son el otro pilar que permite alimentar a la población mundial.
Al grupo de las legumbres pertenecen:
Una dieta con una
buena proporción de legumbres, resulta baja en grasas, muy nutritiva, rica en
fibra y con una efectiva protección ante enfermedades cardiovasculares y la
obesidad.
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- la alfalfa,
- alubias o porotos,
- guisantes o arvejas,
- judías verdes ,
- frijoles,
- lentejas,
- garbanzos,
- habas,
- lupinos,
- soja (con isoflavonas,
compuesto altamente antioxidante),
- cacahuetes
El cultivo de legumbres resulta ser muy beneficioso para el cuidado del
medio ecológico. En estos tiempos de tanta contaminación y polución ambiental,
su cultivo favorece la fijación del nitrógeno en la tierra, y por lo tanto
enriquece los campos para posteriores siembras y para alimentar al ganado.
¿Cuál es el aporte nutricional de las legumbres?
Como hemos mencionado anteriormente, las leguminosas nos brindan una excelente calidad y concentración de nutrientes, sin el aporte de grasas saturadas que tienen los alimentos de origen animal.
- Hidratos
de carbono: como
en los cereales, el carbohidrato de las legumbres es el almidón. En casi
todas, el almidón corresponde al 50%; es decir que en una ración de 60
gr., tendremos unos 30 gr. de hidrato de carbono en forma de almidón, el
otro 10% corresponde a azúcares simples como son la sacarosa, la glucosa, fructosa y
esteaquiosa. Una dieta no es correcta si prescinde de carbohidratos.
- Proteínas: excelente fuente de proteínas
de origen vegetal, entre un 20% y 40%. Por ejemplo, 60 gr. de soja
contienen 20 gr. de proteínas. Estas son incompletas o de bajo valor biológico, por lo cual deben combinarse
con cereales, frutos secos, etc., para convertirlas en proteínas de mejor
calidad.
- Grasas: las legumbres tienen un
inapreciable contenido graso, aproximadamente entre un 3%, a excepción de
la soja y los cacahuetes que contienen entre un 10 a 18% de grasa.
Estas grasas vegetales contribuyen a disminuir el colesterol sanguíneo. - Vitaminas
y minerales: aportan principalmente vitaminas del
complejo B: vitamina B1, vitamina B2 y vitamina B3, y excelente fuente de ácido fólico.
La vitamina E también está presente.
Los minerales que nos brindan las legumbres son especialmente potasio, magnesio, zinc, hierro y fósforo. Son bajas en sodio. Las legumbres son los alimentos que más magnesio nos proveen, mineral necesario para la buena formación de huesos y dientes. Como aporta zinc, es indispensable tomar leguminosas para lograr un buen crecimiento y desarrollo del organismo, y el perfecto funcionamiento del sistema inmune. - Fibra
dietética: las legumbres son una gran fuente de fibra vegetal tanto soluble como insoluble,
por lo cual ayuda a prevenir y combatir el estreñimiento. Entre un 11 a 25
% es fibra. Las legumbres, junto con los cereales, son la mayor fuente de fibra
de una dieta.
La fibra reduce el colesterol sanguíneo, previene diferentes tipos de cáncer, ayuda a combatir el estreñimiento, la obesidad y el sobrepeso.
Saber combinar las legumbres es muy importante para no caer en excesos de proteínas o de calorías.
Las legumbres pueden comerse de diferente forma. Las secas son las más utilizadas. Durante su remojo y cocción se pierden los tóxicos que pudieran contener.
Su preparación requiere un remojo de varias horas previo a una cocción prolongada. Las recomendaciones en el consumo de legumbres son:
- remojarlas en agua 12 horas
antes de la cocción, sin el agregado de sales
- usar ollas a presión o
herméticas para así conservar sus nutrientes
- la sal debe añadirse al final
de la cocción
- ya cocidas combinarlas con
cereales para mejorar el valor biológico de sus proteínas
En una alimentación equilibrada, balanceada y variada
deben tomarse dos a tres veces a la semana una ración de legumbres, calientes
en invierno y frías como un ingrediente más de las ensaladas cuando las
temperaturas suben.
Una dieta con una buena proporción de legumbres, resulta baja en grasas,
muy nutritiva, rica en fibra y con una efectiva protección ante enfermedades
cardiovasculares y la obesidad


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